Última y demoledora encuesta

El malestar social frente al programa económico del Gobierno se consolidó de forma contundente en los principales relevamientos de opinión pública.

De acuerdo con datos consolidados de consultoras como Zentrix, Atlas Intel y Udesa, «crece el rechazo a Milei entre los más pobres: el 67% lo reprueba», dejando al descubierto un profundo descontento en los sectores de menores ingresos.

Mientras el rechazo promedio a la figura del jefe de Estado roza el 60% a nivel general, la desaprobación se profundiza drásticamente en los estratos vulnerables.

El diferencial de clase se volvió tan pronunciado que supera a la brecha de género, reflejando que «más de dos tercios de la clase baja y media baja reprueban al gobierno de Milei».

La paradoja del día 20 y el enojo presidencial con la realidad

Uno de los factores determinantes que impulsaron esta caída radica en la imposibilidad de las familias de sostener la economía cotidiana. El informe elaborado por la consultora Zentrix expuso que «el 65,3% de la población sólo llega a cubrir sus gastos hasta el día 20 del mes», una cifra que grafica con crudeza el ahogo financiero.

Lejos de mostrar empatía ante la crisis, el mandatario reaccionó con furia al enterarse del dato en la semana. Fiel a su estilo desconectado de la realidad social, lanzó un exabrupto al cuestionar públicamente: «Si se quedan sin plata verdaderamente el 20, ¿cómo viven 10 días sin comer ni beber?», generando indignación en la opinión pública.

Salarios agotados, morosidad bancaria y malabares para subsistir

La alarmante realidad que se vive en las calles coincide con los registros oficiales de las entidades financieras. Un informe publicado por el Banco Provincia certificó que «el 57% de los empleados del sector privado que cobran sus sueldos en esa entidad se quedan sin saldo el día 20 del mes».

Para agravar aún más el panorama de los trabajadores, el mismo estudio reveló un dato todavía más crítico al confirmar que «de ese universo, un 36% se queda sin plata en la cuenta el día 10». Esta asfixia presupuestaria se combina con indicadores de morosidad récord en el endeudamiento familiar, que ya escaló al 12,9%.

Una grieta de clase cada vez más profunda entre perdedores y beneficiarios

La brecha social en torno a la gestión libertaria demuestra a qué sectores perjudica el modelo y quiénes continúan respaldándolo. Mientras que en la clase baja la reprobación del mandatario alcanza un abrumador 72,9% según Zentrix, en la otra vereda la realidad es opuesta, ya que «entre los que se autoperciben de clase alta, la reprobación es de apenas 25,2%».

Al analizar este fenómeno, el director de la consultora Zentrix, Claudio Montiel, explicó que «es evidente que el malestar económico es el que hace que aumente la desaprobación». Además, el especialista remarcó que «la gente que está pasando por una mala situación económica le está asignando las responsabilidades al gobierno, cosa que no pasaba hace un año o un año y medio».

encuesta zentri

 

El consenso de Atlas Intel y Udesa confirma un desgaste irreversible

El deterioro de la figura presidencial se reitera en los estudios de la consultora internacional Atlas Intel —publicados junto a la agencia Bloomberg— y en los relevamientos de la Universidad de San Andrés (Udesa). En el estudio de Atlas Intel, donde la imagen negativa general se ubicó en 57,2%, la reprobación «trepa al 68,7% entre los consultados con un ingreso familiar de entre $630.000 y $1 millón».

Los números de estas encuestadoras confirman que la pérdida del poder adquisitivo minó las bases sociales que acompañaron al oficialismo. El descontento acumulado en las familias de menores ingresos evidencia el costo social del plan económico y anticipa un panorama político cada vez más adverso para Milei y sus secuaces.