Durísimo revés para L-gante

Era poco realista esperar otra cosa que este nuevo contratiempo, para el cantante (si es que se le puede llamar así), L-Gante. Francamente, este resultado es “la crónica de un desastre anunciado”.

Existen ocasiones en que la justicia hace acto de presencia entre los seres humanos, y esta es una de esas raras visitas.

L-Gante enfrenta un nuevo revés en su carrera musical y en su vida personal, ya que continuará detenido tras haber sido acusado de diversos delitos, varios de ellos muy graves.

La Justicia ha dictado la prisión preventiva para el cantante de cumbia 420 Elián Valenzuela, más conocido como L-Gante, argumentando la existencia de riesgos procesales.

El juez Gabriel Castro, a cargo del Juzgado de Garantías 2 de Moreno, ha hecho lugar al pedido de prisión preventiva presentado por el fiscal Raúl Villalba, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 9 de Moreno-General Rodríguez.

Desde el inicio de su declaración indagatoria, L-Gante ha tratado de desestimar el caso.

Según sus palabras, un amigo suyo habría admitido ser el dueño de la sustancia ilegal encontrada durante el allanamiento en su residencia en el Country Club Banco de la Provincia de Buenos Aires, en Francisco Álvarez, Moreno. Sin embargo, el músico se ha negado a responder las preguntas del Ministerio Público Fiscal y ha negado todas las acusaciones en su contra.

Ha afirmado que no ha retenido a ninguna persona en contra de su voluntad y que no ha ejercido ningún tipo de intimidación en contra de nadie. Según sus declaraciones, solo quería entablar una conversación franca con el denunciante.

Esta información ha sido reconstruida a partir de fuentes cercanas a la declaración indagatoria de L-Gante. Valenzuela, de 23 años, se encuentra detenido e imputado por varios, algunos de ellos muy graves.

La investigación que llevó a la prisión del líder de la Cumbia 420 comenzó el 27 de mayo, luego de una denuncia presentada por un empleado de la Municipalidad de General Rodríguez y vecino del barrio Bicentenario, donde L-Gante vivió antes de mudarse al country.

Según consta en el expediente judicial, L-Gante habría retenido al denunciante y a una mujer que también trabaja en el municipio, durante aproximadamente veinte minutos con el fin de obtener su intervención en un procedimiento que realizaban agentes de la Guardia Urbana Municipal de General Rodríguez.

Valenzuela buscaba que el demandante, debido a su posición en el municipio, intercediera para liberar a los integrantes de su círculo de amigos. Sin embargo, al enterarse de que no se habían tomado medidas restrictivas contra su grupo de amigos, decidió liberar a ambos retenidos.

L-Gante ha negado todas estas aseveraciones y ha sostenido que las dos personas subieron voluntariamente a su camioneta BMW. Según su testimonio, él solo buscaba aclarar una situación ocurrida en un boliche de General Rodríguez en la que amigos del músico se habían peleado con alguien.

Sin embargo, el testimonio del denunciante contradice las afirmaciones de L-Gante. Según el empleado municipal, el cantante lo increpó obligándolo a subir a la camioneta, poniendo en riesgo su vida y la de sus hijos.

La situación legal de L-Gante se complica cada vez más, y la prisión preventiva dictada por la Justicia muestra que los riesgos procesales persisten. El cantante de cumbia deberá enfrentar las consecuencias legales de sus acciones mientras sus seguidores y la industria musical esperan con incertidumbre el desenlace de este caso.