A ésta altura del partido no es sorpresa para nadie cómo el Frente de Todos busca sistemáticamente convertir a los pobres en esclavos. Desde llenarlos de planes hasta hacerlos adictos, Mario «Falopa» Ishii y Anibal «La Morsa» Fernández son algunos de los funcionarios con vínculos con el tráfico.
Sin embargo Axel Kicillof ha caído aún más bajo fomentando el consumo de sustancias en menores de edad. Mediante una campaña pública llamada Consumo Cuidado, invita a los jóvenes de la provincia a «consumir saludablemente».

El programa, englobado dentro del plan «Recreo en la Provincia» -apuntado a los estudiantes bonaerenses-, invita a «Analizar cuál va a ser tu límite» y «Conocer el origen de lo que consumís», a la hora de tomar los estupefacientes.

El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires incluso ha elaborado una guía con recomendaciones para que los jóvenes consuman mejor, lo cual le ha valido más de una crítica dentro de la oposición.
Tal es así que tanto el senador Joaquín de la Torre cómo el Ministro de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Jorge Macri comunicaron que pedirán explicaciones en la próxima sesión del Senado. «El gobierno que debería combatir la droga atacando sus causas, hace promoción explícita de su consumo», sostuvo Joaquín.
Mientras tanto, el número de víctimas fatales por el caso de la cocucha adulterada subió a 25 en las últimas horas, y hubo un centenar de internados de gravedad. Eso sin mencionar las cientos de miles de familia que tienen que convivir con un adicto, viendo sus vidas completamente alteradas.
Pero eso poco y nada parece importarle al Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, que actualmente se encuentre de gira por China junto al presidente Alberto Fernández y Mario «Falopa» Ishii, el intendente de José C. Paz que se hizo famoso por admitir que cubría a ambulancias que vendían falopa.
Con una juventud cada vez más pobre y adicta, el Frente de Todos asegura su continuidad y logra eternizarse en el poder. El objetivo es claro: destruir a la juventud a base de polenta y paco, para luego poder conseguir votos a cambio de un par de dósis.
En simultaneo, aquellos jóvenes que no siguen la corriente peronista e intentan hacer algo productivo con sus vidas llegan a la conclusión de que la única salida es Ezeiza. Estudian una carrera, aprenden inglés y huyen a Europa en busca de las oportunidades que aquí nunca conseguirán.
De ese modo Argentina le aporta valor al mundo, pero se queda con la resaca. Si toda la gente de bien se va, ¿qué quedará para quienes no puedan escapar de Peronistán?

Por eso la próxima vez que vayas a votar, parate un minuto a pensar: ¿es éste el futuro que querés para vos y tus hijos? Si la respuesta es no, estás a un ticket de avión de distancia de cambiar tu realidad.

