El periodista Eduardo Feinmann siempre dice lo que piensa y no tema enfrentarse a poderosos y hasta a colegas que dejan mucho que desear como trabajadores de prensa.
En esta ocasión, Eduardo Feinmann habló en su programa sobre los dato de pobreza que había difundido el INDEC y que son realmente duros.
«Ayer conocimos los números de las pobreza, 14.900.000 personas pobres y con hambre. Entonces se me vino de golpe a la cabeza ¿Que es de la vida del mesa del hambre? Esa mesa creada apenas asumió el presidente de la república».
«Mesa del hambre que por primera vez se constituyó en el búnker de Alberto Fernández en un séptimo piso en Puerto Madero».
«¿Terminaron con el hambre en Argentina? Si, con el propio seguro. Pero Marcelo Tinelli, Martín Caparrós, que vive en España creo. Estela de Carlotto… solamente para nombrar algunos de los que estuvieron ahí, pero hay un montón».
«¿Pero dónde están? ¿De que se disfrazan ahora? ¿Hablan? ¿No hablan? ¿Están escondidos abajo de la mesa del hambre? ¿Donde mi… están? Todos calladitos las boca».
«Y periodistas que en el gobierno anterior lloraban en cámara a moco tendido. Se les caían las lágrimas en la televisión. Recuerdo a una periodista en un programa de la noche, en la madrugada llorando a moco tendido ‘La pobreza, (35%) lo que me duele la pobreza’. ¿Le dolerá ahora que son 42% de pobres?».
«Periodista económico, también en canal de televisión llorando ‘No puedo soportar la pobreza, veo el número y no puedo, no puedo, no puedo’. ¿Habrá llorado ayer u hoy? Hipócritas! Inmorales!». Concluyó Eduardo Feinmann.
De esta manera el periodista se refería a algunos de los personajes que formaron parte de la mesa del hambre, y cuya única acción que se conoce es la de haberse reunido con Alberto en Puerto Madero y luego desaparecieron del mapa y nada más se supo de ellos.
Y también Feinmann se ocupo de los periodistas Romina Manguel y Lucio Di Matteo que durante el gobierno de Mauricio Macri lloraban cuando decían que había un 35% de pobres, y ahora que la pobreza aumentó están callados.
Bien por Eduardo Feinmann dejando las cosas en claro, y señalando el accionar de algunos personajes que se la dan de trabajadores de prensa pero avergüenzan a la profesión.

