Fuertes declaraciones de Eduardo Feinmann

En una intervención que no dejó a nadie indiferente, Eduardo Feinmann abordó temas históricos y políticos de la Argentina, poniendo sobre la mesa debates que reabren heridas del pasado. En declaraciones que han encendido la polémica, Feinmann trazó una línea directa entre los acontecimientos de la historia reciente del país y el legado de violencia política que aún resuena en la memoria colectiva.

Feinmann inició su editorial en Radio Mitre haciendo un llamado a la memoria colectiva en el marco de una efeméride marcada por la resistencia y la lucha por la democracia. Así lo expresó al señalar:

“Creo que hoy, más que nunca, el 24 de marzo del 2025 tenemos que decir “nunca más”. Nunca más pero memoria completa con los dos ojos, no solamente mirada con el ojo izquierdo, ¿no?.

“Nunca más terrorismo en la República Argentina y nunca más dictaduras y genocidas en nuestro país. Yo estoy prácticamente convencido que no hay 76 sin un 75 y sin también del 69 al 75 porque pasaron cosas antes del 24 de marzo del 76”, sostuvo el periodista.

“El 24 de marzo del 76 empieza una historia horrible horrorosa, oscura de dictadura y genocidio de bebés robados de gente tirada al mar o al río desde aviones. Pero antes de eso, ese 76 77 78 80 y pico hubo un 75, hubo un 74, hubo un 69 y eso indica que hubo terrorismo y sangre”.

Las declaraciones de Eduardo Feinmann han reavivado el debate sobre cómo la sociedad argentina debe enfrentar y recordar sus episodios más dolorosos. Su llamado a la memoria total y sin concesiones se enmarca en un contexto en el que los vestigios de violencia política aún influyen en el discurso público y en la construcción de la identidad nacional.

Mientras algunos aplauden su franqueza y la urgencia de recordar el pasado para no repetirlo, otros critican la forma en que se vinculan hechos históricos con la actualidad política. Sin embargo, lo que es innegable es que la conversación sobre la memoria, la justicia y la verdad sigue siendo un tema central en la vida política y social del país.

Este balance histórico y las citas textuales presentadas no solo invitan a la reflexión, sino que también exigen un compromiso colectivo para mantener viva la memoria y asegurar que nunca más se repitan hechos de tal magnitud.