Una vez más tenemos que escribir una nota solidarizándonos con aquellos que viven día tras día las consecuencias de intolerancia de unos pocos que tal vez se creen los dueños de la verdad y hasta de la republica Argentina.
Y en esta ocasión la noticia llega desde Ciudad Jardín Lomas del Palomar y da cuenta de un hecho lamentable, que no termino en escándalo simplemente porque el periodista Nicolás Wiñaski es un señor con todas las letras y auténtico caballero.
Los hechos ocurrieron en momentos en que el periodista Nicolás Wiñaski se disponía a ingresar al restaurante y cervecería, Graf Zepelín de Ciudad Jardín Lomas del Palomar, cuando le fue negado el acceso.
Personal del mencionado restaurante impidió que Nicolás Wiñaski ingresara el establecimiento y pudiera disfrutar de una comida como cualquier otro ciudadano. Entonces el periodista no tuvo más opción que retirarse del lugar.
El lamentable suceso fue dado a conocer en las redes sociales, donde miles y miles de personas mostraron toda su bronca por lo que le hicieron a Nicolás Wiñaski y se solidarizaron con el periodista.
Y uno de los que se mostró más molesto por lo ocurrido en el restaurante de Ciudad Jardín fue el propio padre del periodista, el señor Miguel Wiñaski quien citó un tuit que daba cuenta de lo que había pasado con su hijo y agregó «Intolerantes! Antidemocráticos!».
Es realmente increíble que en estos tiempos se sigan viendo actos de intolerancia de gente, que vaya uno a saber que ideas pasan por su mente, y que llegan al extremo de negarle el ingreso a un periodista en un restaurante, por el simple hecho de no coincidir ideológicamente con el trabajador de prensa.
De momento el propio Nicolás Wiñaski no habló públicamente sobre el pésimo momento que le tocó vivir en el restaurante Graf Zepelín de Ciudad Jardín, y se espera que se refiera al tema de un momento a otro.

Desde este lugar le enviamos nuestra total solidaridad a Nicolás Wiñaski y a todos aquellos que a diario tienen que soportar la intolerancia de unos pocos que se creen con derecho a todo, inclusive a no dejar entrar a un periodista a un restaurante.

