Roberto Baradel al borde de un ataque de nervios

Como sucede todos los años en el país, la novela de los docentes pidiendo por aumentos de sueldos y haciendo paros es algo que se repetirá en este 2018.

Todo indica que Roberto Baradel, titular de SUTEBA, se pondrá al hombro la lucha de los docentes, quienes el año pasado dejaron sin clases durante varios días a los alumnos de la provincia de Buenos Aires.

Montado en su fanatismo kirchnerista, Roberto Baradel entró en cólera el día de hoy, después de enterarse del decreto publicado en el Boletín Oficial y firmado por Mauricio Macri.

Baradel se enojó con el Gobierno de Macri por haber eliminado mediante este decreto la paritaria nacional docente y modificar la cantidad de representantes que aportará CTERA, disminuyendo su influencia y dejándolo en igualdad de condiciones con otros gremios cuando tengan que sentarse a negociar con el gobierno.

Como era de esperarse, Baradel atacó con palabras violentas al Gobierno de Cambiemos, acusándolo de ser antidemocrático y que el decreto publicado esta mañana es un disparate.

También se quejó de que este Gobierno, al que no considera democrático, no haga nada para disimular con delicadeza que no lo es.

El gran enojo de Baradel es que en las mesas de negociaciones, CTERA contará ahora con un solo representante para negociar paritarias, el mismo número que tienen otros gremios. Esto hará que el titular de SUTEBA tenga mucho menos poder para negociar.

No es el primer episodio violento que el sindicalista kirchnerista tiene con el macrismo. Ya el año pasado había extorsionado durante varias semanas a María Eugenia Vidal con el no comienzo de clases, ignorando la necesidad y el derecho que tienen los niños de concurrir a clases.

Todo esto se deriva de su marcado y conocido fanatismo hacia el kirchnerismo, con el que ha compartido, y aún comparte, actos y marchas en conjunto, resaltando constantemente las figuras de Néstor y Cristina y calumniando a los gobernantes de Cambiemos.

Con este nuevo decreto, a partir de ahora, en las negociaciones con los gremios solo se tratarán temas laborales, y ya no salariales, una de las tantas razones por las que Baradel explotó de bronca.