Tristeza infinita para Cabré

Hay momentos que son difíciles de transitar y debemos juntar fuerzas para sobrepasarlos y mostrar la entereza de uno mismo para pasarlas.

La familia que Nicolás Cabré y la China Suárez supieron construir tras su separación se ha convertido en un ejemplo de cordialidad y madurez en el mundo del espectáculo.

Ambos han demostrado una y otra vez que la prioridad es el bienestar de su hija, Rufina, y han logrado mantener una relación de respeto que permite a la pequeña crecer en un ambiente de amor y armonía. Sin embargo, detrás de esa imagen idílica de familia ensamblada, se esconde ahora un momento de profunda tristeza y preocupación para el actor.

Aunque supo manejar con templanza los vaivenes de la vida pública, esta vez el motivo de su pesar lo toca en lo más profundo de su ser.

Se trata de un cambio radical que afecta directamente a su núcleo familiar y que ha puesto a prueba la capacidad de adaptación de todos.

Es un momento de decisiones difíciles y de un inevitable dolor que se mezcla con el orgullo. Cabré, un padre dedicado y siempre presente, se enfrenta a una situación que lo obliga a soltar la mano de su hija de una manera que no imaginaba, mientras su corazón se debate entre la alegría por su crecimiento y la angustia por su partida.

Hace unos días atrás, Nicolás Cabré habló a corazón abierto de la relación con su hija y manifestó lo siguiente en los medios de comunicación:

La situación es tan sensible que ha evitado dar mayores detalles, pero su semblante refleja una pena que es difícil de disimular.

El delicado momento que atraviesa Nicolás Cabré se debe a que su hija, Rufina, ha decidido quedarse a vivir en Turquía con su mamá, la China Suárez, y Mauro Icardi. Tras una reciente visita a Argentina, la niña regresó a Europa para comenzar una nueva etapa de su vida.

En una entrevista, Cabré no ocultó su dolor, aunque se mostró orgulloso de la decisión de su hija, asegurando que le «duele», pero que le da «alas a Rufi» para que sea libre.

El actor viajará en los próximos días para acompañarla en este importante paso y, según él mismo, se siente honrado de que su hija lo elija para esta transición. Mientras tanto, se apoya en su pareja, Rocío Pardo, y espera ansioso el reencuentro con su hija, aunque sepa que es el inicio de una nueva y difícil distancia.