En un giro inesperado de los acontecimientos políticos en Argentina, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, ha protagonizado un fuerte enfrentamiento verbal con Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, durante la reciente conmemoración del Día de la Memoria.
Las controvertidas declaraciones de Carlotto, donde catalogó a Javier Milei como un «extraño personaje» y exigió medidas para su inmediata partida del escenario político, desataron la ira y la indignación de Villarruel, quien no tardó en lanzar un fuerte contraataque a través de las redes sociales. En un mensaje contundente en la plataforma X, Villarruel expresó: «Carlotto, a vos no te votó NADIE, votó a @JMilei. Respetá al pueblo argentino que les dijo NO a ustedes también. #NoFueron30000».
Estas palabras resonaron fuertemente en el ámbito político, y rápidamente se sumó el portavoz presidencial, Manuel Adorni, quien agregó más leña al fuego al señalar: «Todavía algunos no se han dado cuenta de que el Presidente Javier Milei fue elegido por el 56% de los argentinos. Gente absolutamente fuera de época».
La polémica no se detuvo allí, ya que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, también se sumó al repudio contra Carlotto, cuestionando su postura y enfatizando la importancia de la defensa de la democracia en todo momento, no solo cuando conviene.
Mientras tanto, Estela de Carlotto no se retractó de sus comentarios y, al retirarse de la plaza, reiteró su llamado a tomar medidas para forzar un cambio o la salida inmediata de Milei. “Hagamos algo para que cambie o se vaya rápido”, se atrevió a sentenciar.

Este nuevo y candente enfrentamiento entre figuras políticas de relevancia ha generado un intenso debate en la sociedad argentina, quien en su gran mayoría respalda la legítima y contundente respuesta de la vicepresidenta Villarruel, defendiendo lo correcto al recordarle a la atrevida octogenaria, en quién fue que el pueblo argentino depositó toda su confianza para la administración de los destinos de la nación; ciertamente no fue a de Carlotto a quienes los argentinos pusieron a cargo del país, muy a su pesar.

