Cuidado si tenés una segunda casa y no la querés alquilar

Pareciera que cada vez es más cierta aquella frase que dijera alguna vez Cristina Kirchner: “Vamos por todo”, ya que ahora desde el partido gobernante quieren ir contra los que tienen más de una casa.

Porque con esto de la nueva ley de alquileres, sumado a los malos inquilinos, muchos propietarios de casas optaron por retirar las propiedades del alquiler, esperando que llegue un mejor momento.

A esto hay que sumarle que con los D.N.U. que circularon hasta hace poco tiempo que prohibía desalojar a los inquilinos morosos.

Todas estas cosas hicieron que miles de propietarios de toda la república argentina decidieran no alquilar sus casas o departamentos, porque primero que van a pérdida contra la inflación, segundo que hoy la renta de propiedades es uno de los negocios más bajos que puede haber, y encima no se puede desalojar a un inquilino moroso rápidamente porque la justicia da vueltas y más vueltas.

Entonces los propietarios se hartaron y dijeron “basta”. Pero no se trata de grupos de capitales que tienen cientos de propiedades para alquilar. Se trata del ciudadano común, ese al que le quedo un departamentito de herencia o una casita que fuera de sus padres.

Pero a este gobierno no le importa absolutamente nada en su afán por castigar a la clase media y ahora Jorge Ferraresi, el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat dijo que están viendo la posibilidad de cobrar un impuesto a la vivienda ociosa.

Esto significa que si vos tenés una casita que te dejaron tus viejos de herencia y porque ves que las cosas no andan bien, no te animas a alquilarla por diversos motivos que pueden ser personales hasta comerciales, vas a tener que pagar todos los meses un impuesto.

Es un verdadero avasallamiento a los derechos de los propietarios, ya que cada uno es libre de decidir que hacer con su propiedad, porque llegamos a un punto donde el Estado te dice que tenés que hace vos, con algo que es de tu pertenencia.

Esperamos que Jorge Ferraresi recapacite y también el propio presidente Alberto y la vice Cristina piensen realmente en que no pueden ir contra la clase media todo el tiempo, aduciendo que de esa forma defienden a los más vulnerables, porque tarde o temprano la gente se lo va cobrar.