¡Corten todo! Viviana Canosa explotó al aire y desató una tormenta que sacude a la televisión argentina.
En un mediodía que parecía transcurrir como cualquier otro, entre chismes, rankings y sonrisas televisivas forzadas, algo inesperado estalló. Una figura mediática encendió la mecha. La otra, sin dudarlo, tiró el bidón de nafta. Y ahora, los pasillos de los canales tiemblan.
La tensión, que venía gestándose en silencio, finalmente encontró su punto de ebullición. Detrás de cámaras, las miradas incómodas. En redes, los bandos se arman. En los grupos de WhatsApp del espectáculo, no se habla de otra cosa. El reloj marcaba el instante exacto en que Viviana Canosa dijo basta y arrojó su propia bomba mediática: ¡una captura de pantalla!
Sí, señoras y señores, lo que parecía ser un mero cruce de opiniones terminó en algo mucho más íntimo, inesperado y escandaloso. Todo comenzó cuando Mariana Fabbiani la nombró al aire, cuestionando ciertos métodos de hacer televisión, en lo que muchos interpretaron como una crítica envenenada. Canosa, lejos de quedarse callada, respondió con pólvora pura.
Pero lo que nadie vio venir fue lo que vino después. En su programa, Canosa no solo replicó con palabras. Fue más allá. En un giro digno de novela, mostró en pantalla un mensaje privado que le había mandado el mismísimo Mariano Chihade, esposo de Fabbiani y productor televisivo. El mensaje decía, entre otras cosas, que le encantaba su programa. Sí. Tal como leés.
Viviana, con tono desafiante, leyó el mensaje al aire y sentenció:
“¡Qué feo es cuando el marido te deja en offside! Yo no le mando mensajes a Chihade, él me los manda a mí. Y si me tira buena onda, me la banco”.
Y remató con una frase que hizo temblar el estudio:
“Corten todo, porque esto se pudre”.
A partir de ese momento, el escándalo tomó vida propia. Las redes estallaron, los portales se llenaron de titulares y el mundillo de la tele quedó patas para arriba. ¿Qué responderá Mariana Fabbiani? ¿Habrá contraataque? ¿Se dirá lo que no se quiere decir?

Porque esto no termina acá. Porque ahora hay una grieta nueva, femenina, filosa y televisada. Y porque si algo dejó claro Canosa es que no piensa soltar el micrófono hasta que no haya sangre.
Fuentes cercanas a la conductora revelaron que Mariana está furiosa, no tanto por el mensaje revelado, sino por lo que considera “una traición entre mujeres”.
“Lo que hizo Viviana es un golpe bajo. Usó un mensaje privado para hacer show. Eso dice más de ella que de nosotros”, deslizaron desde su círculo íntimo.

