Kirchnerista enardecidos echaron a Nicolás Wiñazki y no lo dejaron trabajar

Son tiempos difíciles para todos los argentinos y si a esto le sumamos la intolerancia, estamos entonces frente a una situación sin salida.

Y de esto puede dar fe el querido y prestigioso periodista, Nicolás Wiñazki quien este martes no pudo cumplir con su trabajo ya que fue echado por un enardecido grupos de Kirchneristas que estaban esperando ser vacunados.

Todo comenzó cuando el trabajador de prensa fue hasta la localidad de General Pacheco, Partido de Tigre tras haber recibido la denuncia que en la zona operaba un “vacunatorio gremial” del sindicato comandado por Roberto Baradel.

“Estamos en la calle Mendoza en la localidad de Tigre en un vacunatorio que maneja el Suteba, sindicato de Baradel y la CTA, y que fue denunciado por una vecina por propaganda política y falta de protocolo”, expresaba Nicolás Wiñazki mientras se dirigía a la puerta del mencionado vacunatorio.

En momentos que el trabajador de prensa estaba recogiendo el testimonio de las personas que esperaban a ser vacunadas y que se quejaban por las demoras y la mala organización, salió una señora a decirle a Nicolás Wiñazki que no filmara porque eso era un vacunatorio.

Al mismo tiempo el trabajador de prensa esperaba en la puerta del vacunatorio a ver si lo dejaban pasar, pero no tuvo suerte.

Entonces algunos vecinos comenzaron a quejarse con Nicolás Wiñazki sobre que estaba todo mal organizado, que no era un vacunatorio como tenía que ser, y mientras una señora comentaba estas cosas le salió al cruce un hombre que la increpó por quejarse, y que no se vacunara si le molestaba todo.

A partir de ese momento comienza una discusión con otras personas que estaban en la fila y apareció un sujeto que increpó a Nicolás Wiñazki diciéndole que al periodista lo que le molestaba era Cristina que era el eje de su vida, a la que siempre criticaba.

El periodista le respondió que no era así, y que el eje de su vida era su abuela y su madre y que Cristina no tiene nada que ver con la vacuna.

El hombre se arrimó a Nicolás Wiñazki para hablar cara a cara y de atrás saltó otro sujeto que le gritaba  al periodista que toda las opiniones que recogía eran “opiniones organizadas”.

Se metió otra señora que le dijo al periodista “Acá venís a buscar mugre vos”, “Andate, andate”, mientras le hacía un gesto con la mano indicándole que corriera.

Nicolás Wiñazki dijo “Yo no me voy a ir a ningún lugar”. Defendiendo la libertad de prensa y su derecho a trabajar, pero no tuvo suerte porque la señora y el grupo de hombres que lo había increpado comenzaron a cantar “Que, se vaya. Que, se vaya”, mientras aplaudían.

Ante esta situación algunos hombres se envalentonaron y comenzaron a gritarle de todo a Nicolás Wiñazki para que se vaya. “Andate!, Andate nene, Andate!”, entre improperios varios.

Finalmente, se puede ver en las imágenes que Nicolás Wiñazki optó por irse junto a su camarógrafo por que la cosa ya no daba para más y los ánimos estaban caldeados.

Desde este lugar nos solidarizamos con Nicolás Wiñazki y con todos aquellos que viven día a día la intolerancia de unos pocos ya que una cosa es opinar de determinada manera y otra muy diferente es increpar a un trabajador de prensa y exigirle a los gritos que se vaya y no termine su trabajo.